Realmente es muy complicado asimilar todo lo que a la humanidad le está ocurriendo en estos 3 últimos meses, como consecuencia de que un «diminuto bicho» se ha colado en nuestro mundo global hiperconectado. Sí, así es, la verdad es que la globalización ha sido una de las causas principales de la rápida extensión de contagios, acelerando las relaciones humanas de manera exponencial en los últimos 20 años (el virus SARS salió levemente de China en 2003 hacia Taiwan y Hong Kong).

Como podréis comprobar en mi perfil, yo no soy médico ni mi profesión está relacionada con la medicina, pero sí me dedico y me apasiona el mundo de la Seguridad Integral y, en concreto, del Análisis de Riesgos. Lo que ha ocurrido con el COVID-19 es lo que en el argot de riesgos se denomina Black Swan (Cisne Negro), donde la probabilidad de que algo ocurra es muy baja pero el impacto es enorme; creo que lo define perfectamente (algo similar fue el caso del ataque a las Torres Gemelas).

El mundo se ha parado prácticamente 3 meses, el miedo a caer enfermos e incluso fallecer (en función de la escala de edad) pero, sobre todo la incertidumbre de no saber cómo acometer y mitigar este riesgo, ha conseguido que el mundo en general se contraiga, como cuando queremos tocar un caracol y éste hace lo propio.

Recuerdo que el 4 de marzo de 2020 cuando hablé por videoconferencia con mi socio Iñaki Eguía que estaba en CIC Cambridge (Boston) y, a la vez viajando a México, para impartir un curso de Ciberseguridad, Train the Trainers en la UDEM de Monterrey al equipo del Centro de Inteligencia e Innovación Ciberseguridad de MEXICO, me comentó: «Jose Mari, esto tiene mala pinta, no creo que vaya a ser posible que vengas a Boston el 2º trimestre del año» (me tocaba a mí darle el relevo). Fue la primera vez que comencé a ser consciente de que algo gordo se estaba gestando. Creo firmemente en la intuición humana y, que cuando percibimos el peligro enseguida lo captamos, e Iñaki, que se estaba moviendo de manera global esos meses, lo captó. Iñaki regresó según el guión el día 8 de marzo a Bilbao para descansar una semana y volver conmigo a Boston. Obviamente, eso ya no pudo ser. (Espero ansioso la posibilidad de regresar y validar nuestro modelo de negocio en CIC Cambridge, cuando todo haya pasado).

De inmediato, ese mismo fin de semana, nos pusimos a trabajar en el Plan de Crisis de RKL, que estuvo listo justo el día anterior a que el Gobierno decretase el estado de alarma el 14 de marzo. A partir de ese momento, comenzó la historia de incertidumbre, que tanto en lo social, familiar como laboral se nos venía encima a todos y todas.

Decidimos aplicar el Plan de Crisis inmediatamente y todo el equipo nos fuimos a casa a teletrabajar, con la convicción de que nos habíamos preparado desde hacía meses para algo así, con herramientas de digitalización de procesos como TEAMS, CRM/ERP en SharePoint… Y, que desde que creamos la empresa en 2017, ya veníamos aplicando métodos de trabajo basados en resultados y desempeño en equipo y, no en número de horas en la oficina.

Habíamos creado ya la cultura de aportar valor al negocio con independencia de estar o no trabajando en un lugar físico común.


Tuvimos que tomar decisiones rápidas. Para finales de marzo ya habíamos decidido nuestra nueva estrategia comercial para mitigar el impacto que se preveía. Mantener toda nuestra actividad empresarial, tanto a nivel de recursos e inversiones en I+D+i para el desarrollo de nuestra solución PaaS VES; así como la tipología de servicios profesionales de Consultoría e Ingeniería y, por supuesto, mantener toda la plantilla (seguimos sin aplicar ningún ERTE). Fue vital adoptar la decisión de acelerar el cierre de los acuerdos de Value Added Reseller (VAR) con la empresa VEOCI, con base en New Haven USA. VEOCI es líder mundial en digitalización de procesos de Seguridad Física y Lógica; y, al mismo tiempo, nuestro acuerdo nos está permitiendo, por Open Innovation, integrar su «work flow» en nuestra PaaS.

A día de hoy, RKL dispone de 2 soluciones de digitalización:


PAU SaaS: Solución SaaS operativa paradigitalización de planes de emergencia y auto protección en edificios o zonas industriales de pública concurrencia.
Rc20 SaaS: Solución SaaS que permite la identificación y actuación sobre todo el personal interno y externo de una compañía, mediante panel de monitorización y control.


Adicionalmente, nos apalancamos financieramente con ayudas gubernamentales, tanto del estado como de Euskadi; una vez más, por la incertidumbre que se ceñía sobre el futuro de las ventas de nuestro negocio.

En RKL siempre hemos defendido nuestros principios:

  • Mantener la esencia fundacional: Confianza, confidencialidad e independencia.
  • Valor: Toda acción o decisión debe estar orientada a aporte de valor.
  • Personas: Compartir emociones y apreciarse dentro de un gran equipo humano.
  • Internacionalización: Queremos operar en un mundo interconectado, para el desarrollo de un mercado global.
  • Equilibrio: Nuestras diferencias nos fortalecen.
  • Innovación: Nuestro deseo es innovar, a ser posible en períodos cortos.
  • Eficiencia: Optimización de los tiempos con resultados.
  • Flexibilidad: Cambios de rumbo cortos y rapidez de ejecución.
  • Escucha activa: Saber decir que no, sacar lo mejor de cada uno.

Pero, reconozco que esta nueva situación nos ha sacada un poco de nuestro camino y, es por ello, que ahora llegan tiempos de tomar nuevas decisiones valientes que creen CERTIDUMBRE a todos los niveles.