De cara a afrontar el otoño frente al Covid-19, el Gobierno ya nos adelanta que habrá un repunte de afectados y las cifras nos indican que de momento será una realidad. 

La afección del Covid-19 en nuestro entorno es patente y se está convirtiendo en una de las mayores amenazas para nuestra salud. Es por ello, que hay que tener en cuenta este aspecto a todos los niveles de la empresa y, máxime aún, con los trabajadores, ya que son ellos los principales afectados por el riesgo. 

Los Autoprotection plans de empresas de muy diversa índole, como museos, salas de espectáculos, centros comerciales, edificios administrativos con afluencia de público, hoteles, hospitales, medios de transporte masivos, se ven afectados de la misma manera, teniendo en cuenta que durante las actuaciones de emergencia debe protegerse a los propios trabajadores, que forman parte de los equipos de intervención, con medidas adicionales, ya que se producirá un mayor contacto con un gran número de personas. 

Las iniciativas existentes hasta el momento son establecer controles en el acceso al edificio o establecimiento, para realizar muestreos a visitantes, trabajadores, empresas subcontratistas y, descartar, en primera instancia, posibles personas portadoras del Covid-19. Esta es la actuación hasta ahora en muchos edificios de acceso público, en los que tomar la medida de la temperatura corporal, es uno de los primeros controles que nos permiten discriminar síntomas de la enfermedad, aunque no es suficiente, ya que no esta ligado a ningún sistema de trazabilidad, como la solución SaaS VES rc20, que permite recoger datos y crear “perfiles portadores” para concentrar nuestros esfuerzos en ellos.

Una vez desencadenada la emergencia, los trabajadores intervinientes deberían estar provistos de medios adecuados, como mascarillas, pantallas faciales y guantes, al iniciar las tareas de respuesta y que tales medios estén contemplados entre los recursos disponibles en el Plan de Autoprotección. 

El Equipo de Primeros Auxilios y Evacuación será el más afectado por estas medidas, ya que podría entrar en contacto directo con personas portadoras del virus o con algún daño y que la propia emergencia les haya causado heridas abiertas, por lo que el primer paso del procedimiento de actuación debería ser “equiparse”, para hacer frente a la emergencia. 

Los trabajadores de los Centros de Control 24×7, donde hay rotación de trabajadores por relevos, deberían además disponer, de geles o difusores hidroalcohólicos para desinfectar los teclados de ordenadores e intercomunicadores y fundas lavables individuales para micrófonos, antes del inicio de la jornada. 

Todas estas medidas, y otras que se consideren en función del tipo de establecimiento, horarios, presencia de público o tareas de los puestos de trabajo, deben ser acompañadas por una sólida formación y concienciación que aseguren una implantación correcta del Plan de Autoprotección como de los procedimientos contemplados en él. 

En situaciones de emergencia es vital tener información en tiempo real para realizar las asignaciones de tareas precisas y poder realizar el seguimiento y ejecución de las mismas. Los Planes de Autoprotección por sí mismos no cuentan con una herramienta que les permita a los responsables de seguridad coordinar de forma adecuada todas las variables que puedan darse en situaciones de emergencia, motivo por el que la digitalización de esos procesos se hace imprescindible para actuar de la forma más efectiva en el menor tiempo posible.

Soluciones SaaS, de gran versatilidad, como VES rc20 que, entre otras funciones, recopila información de los propios trabajadores, nos da una visión global del estado de regiones seleccionadas y nos ayuda a planificar desplazamientos por motivos de trabajo; o como VES PAU que digitaliza los Planes de Autoprotección y los hace operativos, pudiendo integrar los datos recogidos por VES rc20; proporcionan a las empresas medios para tener más información a la hora de afrontar situaciones de emergencia y de esta manera tener un mayor control de las amenazas y riesgos que les afectan.  

Con estas herramientas disponemos de un proceso automatizado, con el que conseguimos que en momentos de emergencia, en los que las personas están sometidas a una gran tensión y, en los que es difícil pensar lo que hay que hacer con serenidad y sin incertidumbre, la herramienta trace la hoja de ruta y se coordinen todas las variables de forma segura y precisa.

Por todo ello, se hace imprescindible la digitalización de los Planes de Autoprotección.